El esperado regreso de Conor McGregor a la UFC terminó abruptamente la noche de este sábado luego de sufrir una lesión en la pierna durante los primeros segundos del combate estelar del evento UFC 329, disputado en Las Vegas, Estados Unidos.
El irlandés, que regresaba al octágono tras más de cinco años de inactividad, inició el combate frente a Max Holloway con una patada voladora de izquierda, pero al aterrizar sufrió una aparatosa lesión en su rodilla derecha que le impidió continuar con normalidad el enfrentamiento.
McGregor intentó mantenerse en pelea y llegó a lanzar algunos golpes y patadas adicionales, sin embargo, apenas transcurridos un minuto y nueve segundos del primer asalto, el combate fue detenido y Holloway fue declarado vencedor del duelo de peso wélter.
La pelea había generado gran expectativa entre los aficionados de las artes marciales mixtas debido a que representaba el retorno del excampeón irlandés a la competencia profesional, exactamente cinco años y un día después de su última aparición dentro del octágono.
La velada celebrada en el T-Mobile Arena de Las Vegas también dejó otros resultados destacados dentro de la cartelera principal. Paddy Pimblett sorprendió al imponerse rápidamente sobre Benoit Saint Denis, mientras que Mario Bautista derrotó por decisión unánime a Cory Sandhagen.
Por su parte, Brandon Royval consiguió una victoria por sumisión sobre Lone’er Kavanagh en el tercer asalto, mientras que King Green remontó un complicado inicio para derrotar por nocaut técnico a Terrance McKinney en uno de los combates más llamativos de la noche.
Hasta el momento, la organización no ha informado oficialmente el alcance de la lesión sufrida por McGregor ni el tiempo estimado que permanecerá alejado de la actividad competitiva.
