El Presidente Donald Trump y el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva se reunieron este domingo en Kuala Lumpur. La conversación duró cerca de una hora. El tema fue claro: los aranceles del 50% que Estados Unidos mantiene sobre productos brasileños.
Lula pidió alivio mientras se negocia.
Trump dijo que se puede hablar y que ordenará a sus funcionarios empezar de inmediato las conversaciones.
No hubo anuncio de resultados.
Solo el compromiso de sentarse ya.
En medio del diálogo, Trump mencionó a Jair Bolsonaro. “Siempre me ha gustado”, dijo.
Lula no siguió esa línea y regresó al punto central: comercio.
Lula también pidió revisar la ley Magnitsky aplicada contra el juez Alexandre de Moraes. Trump tomó nota. El asunto quedó incluido en la negociación.
El trasfondo es simple: China está comprando soja a Brasil y no a Estados Unidos. Eso movió la mesa. Lula llegó con ventaja económica real.
La negociación comienza hoy.
No está cerrada.
Pero ya está en marcha.