El museo Grévin de París inauguró una nueva figura de cera de la princesa Diana de Gales. La pieza muestra a Lady Di con el vestido negro de escote pronunciado que utilizó en junio de 1994, la noche en que el entonces príncipe Carlos reconoció públicamente su infidelidad. Esa aparición marcó un momento clave en su vida pública y el traje quedó recordado como el vestido de la venganza.
El proyecto había comenzado con la autorización de la oficina de la princesa antes de su fallecimiento en 1997. El plan quedó detenido durante años, hasta que el museo decidió retomarlo y concluir una escultura que reproduce su postura, su expresión y el atuendo que dejó una de sus imágenes más recordadas.
La figura pasa a integrar la colección estable del museo, dedicada a personalidades de relevancia internacional. Es una nueva incorporación destinada a mantener viva la memoria visual de Diana, cuya presencia pública sigue siendo una de las más reconocidas del último siglo.







